JOSÉ MANUEL VARGAS
José Manuel Vargas es consejero delegado de ABC y Vocento
Ojalá también usted se sienta parte de ABC, porque hoy tiene motivos para felicitarse. Tiene entre sus manos un periódico distinto, aunque más que nunca, el de siempre: un diario imbricado con los tiempos y con sus ciudadanos, volcado en la innovación tecnológica y la exploración de cuantas tendencias perfeccionen el ejercicio del periodismo y el servicio público a la sociedad. Con esta vocación se fundó ABC en 1903, con este compromiso ha llegado hasta nuestros días como referente indiscutible de la prensa española y con este mismo convencimiento afronta ahora una nueva etapa que, siempre de la mano de los lectores, situará al rotativo a la cabeza del futuro.
No cambiamos el rumbo. ABC tiene muy claro a dónde va, y también de dónde viene. Es el único diario nacional centenario orgulloso de haber acompañado a España en su admirable evolución hacia un Estado democrático y monárquico, valedor de las libertades y de la convivencia constructiva entre sensibilidades. Pretendemos volver a acompañar a los españoles en esa colosal transformación que conoce el mundo desarrollado y que, precipitada por las tecnologías, invierte hábitos, costumbres, consumos y hasta los lazos y las relaciones humanas. El mundo virtual determina el real. En poco más de una década la tecnología ha revolucionado nuestras biografías y nuestras expectativas. Este proceso es irreversible, imparable y brutal. Los medios de comunicación hemos de demostrar la lucidez, la responsabilidad y la previsión suficientes para anticiparnos a los deseos y destinos de la sociedad.
Una transformación valiente
ABC acepta el desafío. Durante más de un año, su equipo directivo y cada uno de sus trabajadores han venido preparando la que probablemente sea la transformación más compleja de cuantas ha afrontado en su historia. La actualización más difícil y valiente, tanto por su hondo calado como por el contexto en el que se lleva a cabo. El periódico que nació con el siglo XX evoluciona en el XXI hacia una estructura multimedia: la solidez y la influencia del diario impreso se renuevan y se transfieren a otros soportes emergentes demandados por las audiencias y por el mercado publicitario.
El «big bang» del universo digital sigue en expansión y la red se confirma como un prometedor canal de comunicación, pero siempre que seamos capaces de transferirle el rigor y la profesionalidad que sólo acreditan cabeceras con el poso de ABC. También las nuevas pequeñas pantallas, las tabletas, el móvil, el notebook... implementan las oportunidades de circular la información e, incluso, permiten superar las limitaciones y servidumbres del papel sin renunciar a su credibilidad.
No tememos, pues, a las tecnologías. Las abrazamos y queremos ser los primeros en explorar al máximo sus potencialidades. Y en ayudar al ciudadano a familiarizarse con ellas y sacarles todo su provecho.
Ilusión ante la adversidad
Son muchos y ambiciosos los retos, asumidos en un contexto especialmente desfavorable: el de una crisis cruel, que decapita sueños, arrasa ilusiones, aborta proyectos y mutila energías. También a los medios de comunicación nos castiga con severidad, tanto en los ingresos publicitarios como en la demanda de nuestros productos. Nos ha obligado a adoptar decisiones empresariales tan dolorosas, y probablemente inmerecidas, como impostergables.
Somos conscientes de que las circunstancias no nos acompañan pero, precisamente por ello, nos ilusiona todavía más el cambio. Sabemos que contamos con un equipo humano extraordinario, cuya motivación e implicación constituyen las mejores garantías de que incluso saldremos reforzados de tan pesimista escenario.
Nos anticipamos al instante que viene y renovamos nuestras rutinas de trabajo para sacar provecho a los logros de la inteligencia y avanzar hacia la excelencia... Pero nuestro compromiso y nuestra razón de ser permanecen inalterados: salvaguardar el mejor periodismo, cumplir con nuestro deber de informar, formar y transformar a mejor la sociedad; entretener y aconsejar, dar cobijo al pensamiento, generar opinión pública y ser leales con unos valores y unas convicciones que forman parte de nuestra herencia y que consideramos absolutamente vigentes. Y necesarios. Aún más cuando la crisis económica internacional está poniendo al descubierto una no menos perversa crisis de valores que aboca a la peor de las miserias: a la ruina moral y a nuestro empobrecimiento como personas.
España no permanece ajena, ni mucho menos, a semejante hipoteca de principios y desintegración ética. Nuestro país se ve huérfano de referentes públicos y sufre la desconfianza hacia una clase política que demasiadas veces antepone sus intereses electorales a los generales de una nación que ganó la prosperidad trabajando y con la honradez que no siempre demuestran sus actuales gobernantes.
Ante la pérdida de legitimación de la autoridad, nos toca a los medios dirigir los focos a cuanto el poder oculta, reivindicar principios ideológicos frente a fines espurios, premiar la integridad de nuestros periodistas, redoblar nuestro papel histórico de sancionadores de las instituciones y portavoces de una ciudadanía a la que internet ha reconocido su derecho universal a opinar y expresarse sin censuras.
ABC es desde hoy todavía un poco más reversible. Se propone fomentar el debate, la madurez crítica y analítica del ser humano, pero también escuchar de primera mano las demandas, inquietudes, satisfacciones e ilusiones de quienes lo consideran su periódico. La red facilita esa intercomunicación. Genera complicidad e identidad. De la opinión a la acción. Del lector individual y pasivo, a la comunidad colectiva y reactiva. Y en el centro de ella, ABC: como marca creíble, honesta y decididamente influyente en el juego político y la vertebración social. En cuantos soportes nos depare el progreso. El cómo y el dónde no importan; la clave reside en el qué.
Por y para los ciudadanos
No faltan por tanto las oportunidades. Estamos convencidos de que sólo con desafíos superiores se vence a la mayor adversidad. Cuando España está urgida de nuevos referentes que inspiren y contagien impulsos de modernización, de superación, de excelencia personal y profesional; cuando el país precisa un firme elemento vertebrador, unidad y responsabilidad, ABC da un paso de gigante hacia el futuro y, sin mayor pretensión que el beneficio global de los españoles, se ofrece a ser el motor que aglutine y arrastre la excepcional masa crítica, intelectual y social que atesora nuestra cultura.
Desde hoy somos distintos. Un producto renovado, ampliado, con redoblados alicientes tanto para el ciudadano como para el anunciante, que ojalá, allá dónde esté, entusiasme a don Guillermo Luca de Tena. Comenzamos una nueva etapa con el emocionado recuerdo a quien depositó las bases para ella. Nos sentimos respaldados por un gran grupo, Vocento, que constituye en sí mismo un ejemplo de convivencia, de innovación, de gestión, de exploración de formatos de comunicación y de liderazgo. Llegamos al porvenir con la frente muy alta. Mirando al mañana. Y orgullosos de una historia centenaria de la que, ojalá, también usted quiera sentirse parte. Felicidades y bienvenido a ABC.
La nueva redacción supone una constante interacción papel-internet. (Foto: IGNACIO GIL)
Nuestra razón de ser sigue siendo salvaguardar el mejor periodismo. (Foto: IGNACIO GIL)
ABC es ahora multicanal. Apostamos por la innovación. (Foto: IGNACIO GIL)
Concebimos la redacción como un punto de concentración del talento. (Foto: IGNACIO GIL)
Cuidamos con detalle los valores mirando siempre hacia el futuro. (Foto: IGNACIO GIL)
Queremos acompañarte allá donde estés.